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Puerto, Playa y Mar.

Las Fundiciones. San Ramón en Garrucha y San Jacinto en la playa de Vera.

Los restos de fundiciones, son el simbolo de pasado minero de la comarca, 14 fundiciones rodearon la sierra y cubrieron el cielo con densas nubes de humo noche y día, y docenas de barcos ocupaban la costa.

El punto de partida del negocio fue la liberal ley minera de 1825 estableciendo la libertad de explotación del subsuelo.

Ello unido a las necesidades de plomo en una Europa en pleno proceso de industrialización y urbanización dispararán la demanda de este material, de fácil explotación con pocas inversiones y nulos medios técnicos. Esta primera “Edad del plomo” abarca de 1838 (descubriendo del filón Jaroso) a 1885 (depresión internacional de los precios del metal).

La prohibición de exportar mineral en bruto obligará a la fundición previa del plomo, realizada en pequeñas fundiciones artesanales o boliches funcionando con rudimentaria tecnología y combustible vegetal de las cercanas.

Cercano al final de siglo comenzará el segundo y último gran episodio de la minería provincial, “la Edad del Hierro” (1885-1914), unida a la bonanza de la industria siderúrgica mundial en la época de rearme militar previo a la Primera Guerra Mundial.

El desarrollo de esta minería vendrá especialmente de manos de sociedades extranjeras o vizcaínas realizando grandes inversiones en infraestructuras pues el transporte hasta los puntos de embarque necesitaba sistemas mecánicos por el escaso precio unitario.

El resultado será la aparición de ferrocarriles mineros (Bédar - Garrucha, Sierra Alhamilla), planos inclinados automotores (Cala de las Conchas), cables áereos, vías férreas hipomóviles (Herrerías - Villaricos), embarcaderos de hierro (Almería, Garrucha, Villaricos, Cala de las Conchas...).

Fundición S. Ramón.

En Garrucha existieron hasta tres fundiciones: Marinette o Ferreira, La Española y S. Ramón.

La fundición San Ramón forma parte del conjunto patrimonial de industrias de transformación de mineral de plomo situadas en las estribaciones de la Sierra Almagrera.

Fue la primera fundición establecida en Garrucha, construida en 1841 por los propietarios de la mina Observación, del Barranco Jaroso, Ramón Orozco Gerez (Vera, 1806 - Mojácar, 1881). Contó con 15 hornos de calcinación, 7 de manga, 3 de copelación y dos de reverbero, y en ella llegaron a emplearse hasta 250 obreros.

Ramón Orozco, fué un empresario y político liberal, que tuvo gran influencia en la Almería, del S. XIX.

Los restos de la fundición San Ramón se encuentran situados en la parte más elevada del núcleo urbano de Garrucha. De los distintos elementos que conformaban el conjunto, se conserva la chimenea principal. Destinada a conducir a capas de aire superiores los gases producidos por la combustión de las calderas, esta chimenea es de sección cuadrada y está construida en ladrillo revestido y las largas galerías de condensación de humos que conducian hasta la chimenea.

El agotamiento en el año 1838 de las minas de la sierra de Gádor coincidió con el descubrimiento del filón de plomo argentífero en el barranco del Jaroso en la Sierra Almagrera. Este descubrimiento supuso para Almería el cenit de un siglo caracterizado esencialmente por las actividades mineras y metalúrgicas. En ese momento se sucederán las explotaciones de plomo y de hierro en busca de un rápido beneficio que se despreocupaba por la racionalización de la explotación.

En 1848, tras diversas vicisitudes y cambios de propiedad, dejó de fundir minerales de Sierra Almagrera, para dedicarse algunos años más tarde al beneficio mediante un alto horno, el primero instalado en Almería, de los minerales de hierro procedentes de Bédar y la Sierra Cabrera, resultando esta iniciativa un completo fracaso, clausurándose por ello todas sus instalaciones en 1864.

Garrucha. Un recuerdo con imágenes en blanco y negro from Elcasar La Campiña on Vimeo.

Fundición S. Jacinto.

Cuando se pasea por la playa de Vera, El Playazo, rodeado de viviendas aparece una torre que no cuadra con el paisaje playero, es el único resto de lo que fue la Fundición San Jacinto.

Fue levantada por Jacinto M. Anglada en 1860.

La fundicion de plomo de San Jacinto en Vera estuvo dedicada en parte, a la desplatación de plomos para su exportación.

La fábrica contó con una maquina fija de vapor de 14 Cv; produciendo entre 1841 y 1847.

En 1881 las instalaciones fueron compradas por la Compañía de Águilas, manteniéndose a pleno rendimiento hasta el año 1887, fecha en la que fue definitivamente cerrada.